{"id":65436,"date":"2017-01-17T12:50:38","date_gmt":"2017-01-17T17:50:38","guid":{"rendered":"https:\/\/selasite.azurewebsites.net\/era-trump-amenazas-y-oportunidades\/"},"modified":"2017-01-17T12:50:38","modified_gmt":"2017-01-17T17:50:38","slug":"era-trump-amenazas-y-oportunidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/era-trump-amenazas-y-oportunidades\/","title":{"rendered":"Era Trump: Amenazas y oportunidades para Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em>El doctor Marcelo Halperin, investigador y docente del Instituto de Integraci\u00f3n Latinoamericana de la Universidad Nacional de la Plata (Argentina) y de reconocida trayectoria como consultor de organismos de integraci\u00f3n y cooperaci\u00f3n regional, aborda en esta nota, a partir del an\u00e1lisis de las declaraciones que ha venido formulando el presidente electo Donald Trump,el posicionamiento del nuevo gobierno estadounidense en materia de comercio exterior y sus cuestionamientos a tratados de Libre Comercio vigentes y en gestaci\u00f3n, entre ellos varios en los que est\u00e1n comprometidas las econom\u00edas de pa\u00edses de la regi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Con referencia a los pa\u00edses miembros del MERCOSUR sostiene que aumentar\u00e1n su vulnerabilidad externa frente a la pol\u00edtica que plantear\u00e1 la administraci\u00f3n Trump y subraya la necesidad de definir prioridades nacionales y estar preparados para una nueva etapa en el relacionamiento comercial con los Estados Unidos.<\/em><\/p>\n<div class=\"herramientas\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"addToolBox\">\n<div class=\"addthis_toolbox addthis_default_style\"><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<div id=\"NotaInterna\" style=\"text-align: justify;\">El acceso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos de Am\u00e9rica (EUA) ha dado motivo a evaluaciones preocupantes desde distintas usinas formadoras de opini\u00f3n en el cono sur. En tal sentido, se agita la caricatura que este l\u00edder advenedizo ha sabido construir de manera temeraria para suponer que el pa\u00eds del Norte iniciar\u00e1 una etapa signada por la autosuficiencia econ\u00f3mica, al estilo de la figura conocida en las periferias como \u201csustituci\u00f3n de importaciones\u201d. Simult\u00e1neamente se difunden im\u00e1genes amenazantes hacia los pa\u00edses latinoamericanos, en especial con motivo del cuestionamiento al Acuerdo Transpac\u00edfico (TPP)\u2013en cuyas tratativas participaron Chile, M\u00e9xico y Per\u00fa (1)- y sobre una posible renegociaci\u00f3n del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLCAN),vigente desde 1994, que afectar\u00eda los intereses de M\u00e9xico.<\/p>\n<p> El mismo discurso proselitista de Trump abon\u00f3 estos augurios cuando interpel\u00f3 repetidamente a distintas audiencias de trabajadores desplazados por las oleadas tecnol\u00f3gicas y la relocalizaci\u00f3n de plantas industriales fuera del territorio norteamericano. Pero nadie deber\u00eda llamarse a enga\u00f1o. EUA seguir\u00e1 siendo el nudo principal de las estrategias corporativas para expandir los mercados y simult\u00e1neamente concentrar la propiedad y el control de los medios de producci\u00f3n a escala mundial, es decir, la tan mentada \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d. Estos procesos -expansivos en un aspecto y contractivos en otro- al acelerarse mediante la superposici\u00f3n de innovaciones tecnol\u00f3gicas producen un cuadro de adversidades econ\u00f3micas y sociales que a su vez deben digerirse pol\u00edticamente. El fen\u00f3meno \u201cTrump\u201d es indicativo tanto del cuadro de adversidades como de su digesti\u00f3n pol\u00edtica y, como consecuencia, conduce ya no a la interrupci\u00f3n sino, por el contrario, a la realimentaci\u00f3n de los procesos que definen a la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p> Lejos de renunciar a su papel de liderazgo en el sistema econ\u00f3mico prevaleciente a escala mundial, las autoridades prontas a asumir han estado llamando la atenci\u00f3n sobre renovadas exigencias con respecto a los compromisos internacionales. As\u00ed, el reclamo de viva voz por una mayor \u201cjusticia\u201d para los norteamericanos indica que no deben esperarse m\u00ednimos gestos de magnanimidad en las futuras negociaciones y renegociaciones. O sea: profundizaci\u00f3n del bilateralismo y, en general, de los instrumentos de concertaci\u00f3n econ\u00f3mica y comercial basados en la reciprocidad (t\u00edpicamente, los denominados \u201ctratados de libre comercio\u201d-TLC). Ello implica seguir desatendiendo al multilateralismo nominalmente no discriminatorio y sus caritativas excepciones a t\u00edtulo de trato especial y diferenciado al mundo en desarrollo. En particular, habr\u00e1 que habituarse a las ya conocidas exigencias para el previo alineamiento de las legislaciones nacionales de los pa\u00edses latinoamericanos a los reg\u00edmenes impuestos por pa\u00edses centrales en la regulaci\u00f3n de los temas m\u00e1s sensibles a la hora de fijar t\u00e9rminos de reciprocidad: propiedad intelectual, comercio de servicios, compras gubernamentales, inversiones directas y actividad financiera. Los casos que vistos a la distancia parec\u00edan curiosidades acad\u00e9micas (el v\u00eda crucis atravesado por Costa Rica para ingresar en el CAFTA.DR (2) , o los m\u00e1s recientes reclamos de la Uni\u00f3n Europea al Ecuador se\u00f1alando los asuntos \u201cirritantes\u201d antes de formalizar una negociaci\u00f3n supuestamente perfeccionada), pasar\u00e1n a ser moneda corriente.<\/p>\n<p> En este marco coercitivo la Presidencia Trump augura efectivamente que los v\u00ednculos bilaterales de EUA con los pa\u00edses latinoamericanos ser\u00e1n recalculados. Pero aqu\u00ed cabe considerar dos situaciones distintas. Por un lado, afloran los desaf\u00edos que deber\u00e1n afrontar gobiernos de pa\u00edses latinoamericanos cuyas econom\u00edas ya est\u00e1n articuladas con la de EUA a trav\u00e9s de diferentes TLC. Por otro lado, pasan a primer plano las tareas pendientes para los gobiernos de los cuatro pa\u00edses del cono sur fundadores del Mercosur y tambi\u00e9n de Bolivia y Ecuador (no contando a Venezuela, por ahora borrado de las agendas de negociaci\u00f3n), que hasta aqu\u00ed vinieron rechazando cualquier opci\u00f3n normativa que pudiera asemejarse a un TLC y en cambio \u2013desde que abort\u00f3 la iniciativa del ALCA- negocian con EUA \u201cpunto por punto\u201d cuando se ven urgidos a ello. Con respecto a los pa\u00edses cuyas econom\u00edas est\u00e1n articuladas con la de EUA mediante codificaciones basadas en el criterio de reciprocidad: Panam\u00e1 (con un TLC bilateral desde 2012); los otros cinco pa\u00edses centroamericanos y Rep\u00fablica Dominicana (unidos a EUA por el CAFTA. DR); M\u00e9xico (cuyo TLCAN con EUA involucra tambi\u00e9n a Canad\u00e1); y los pa\u00edses de la Alianza del Pac\u00edfico &#8211; Chile, Per\u00fa y Colombia, con TLC vigentes desde 2004,2009 y 2012 respectivamente-, todos tienen ante s\u00ed un desaf\u00edo in\u00e9dito. Empezando por M\u00e9xico, son demasiado conocidos los t\u00e9rminos desfavorables de la negociaci\u00f3n del primer tratado bilateral suscrito entre el pa\u00eds azteca y EUA, cuando la delegaci\u00f3n mexicana suscribi\u00f3 condiciones de apertura gradual que entre otras cosas terminaron por afectar gravemente la producci\u00f3n agr\u00edcola de su pa\u00eds. A lo largo de los a\u00f1os fueron tan reiteradas como in\u00fatiles las pretensiones de M\u00e9xico para renegociar el TLCAN en t\u00e9rminos m\u00e1s equitativos. Por el contrario, hemos llegado a una instancia en que las amenazas imputadas a la inmigraci\u00f3n de origen mexicano y centroamericano han inspirado y ahora refuerzan la pol\u00edtica disuasiva basada en la erecci\u00f3n de muros y barreras f\u00edsicas y electr\u00f3nicas en frontera.<\/p>\n<p> Aqu\u00ed cabr\u00eda preguntarse si para EUA no ser\u00eda conveniente inhibir el ingreso de mexicanos y de centroamericanos de manera m\u00e1s inteligente, utilizando a esos efectos la renegociaci\u00f3n de sus TLC (el propio TLCAN y el CAFTA. DR). En efecto, a esta altura de la econom\u00eda global y teniendo a la vista tantas tragedias motivadas por emigraciones desbordadas y masivas, \u00bflos l\u00edderes estadounidenses podr\u00edan sensatamente suponer que la inducci\u00f3n a emigrar desde los pa\u00edses centroamericanos y M\u00e9xico hacia EUA podr\u00eda disuadirse s\u00f3lo a trav\u00e9s de los controles fronterizos y con el refuerzo de \u201cayuda\u201d bajo los par\u00e1metros de la cooperaci\u00f3n internacional? Sin embargo, analizando las pol\u00edticas aplicadas en la presidencia de Obama se concluye que esa misma suposici\u00f3n ha sido la predominante.<\/p>\n<p> En tal sentido, propongo revisar una doble cadena de frustraciones. En principio, si algo concreto se puede rescatar del \u201cPlan de la Alianza para la Prosperidad del Tri\u00e1ngulo Norte\u201d (Guatemala, Honduras y El Salvador) es el reconocimiento de los padecimientos econ\u00f3micos y sociales y, a continuaci\u00f3n, la mera exposici\u00f3n de los \u201cobjetivos\u201d de la cooperaci\u00f3n norteamericana, expuestos en sus \u201clineamientos\u201d: \u201cdinamizar al sector productivo para crear oportunidades econ\u00f3micas\u201d (\u2026) \u201cdesarrollar oportunidades para (el) capital humano\u2026\u201d Sin embargo, es conocida la escasa repercusi\u00f3n de las iniciativas amparadas por este Plan. Entretanto, la firma del TPP hab\u00eda puesto en estado de alerta a los pa\u00edses centroamericanos y Rep\u00fablica Dominicana, hasta el punto que tuvo mucho eco la comparecencia en Washington, frente a legisladores y funcionarios de la Oficina del Representante de Comercio estadounidense, de una comitiva empresarial centroamericana vinculada a la industria textil y de la confecci\u00f3n, el 12 de abril de 2016. Entonces los empresarios advirtieron \u201c\u2026las preocupaciones de la regi\u00f3n respecto del impacto que podr\u00eda tener la entrada en vigencia del TPP, en caso de que persistan algunas de las actuales condiciones, especialmente en pa\u00edses como Vietnam. Particularmente (el Ministro de Econom\u00eda de El Salvador, all\u00ed presente) se ha referido a temas como la manipulaci\u00f3n del tipo de cambio, la ausencia de regulaciones ambientales y laborales en las empresas vietnamitas, el otorgamiento de subsidios a la producci\u00f3n y a la exportaci\u00f3n en empresas p\u00fablicas que, entre otras cosas, dejar\u00edan a la industria centroamericana compitiendo en situaci\u00f3n de desventaja\u201d (3).<\/p>\n<p> Sobre la base de dichas frustraciones y el recrudecimiento de la preocupaci\u00f3n norteamericana para disuadir a los migrantes a trav\u00e9s de los obst\u00e1culos f\u00edsicos y electr\u00f3nicos en frontera, ser\u00eda de toda sensatez que los gobiernos de M\u00e9xico y de los pa\u00edses centroamericanos advirtieran la conveniencia de nuevas y mayores concesiones econ\u00f3micas y comerciales destinadas a garantizar el arraigo territorial de sus respectivas poblaciones. En el caso centroamericano, curiosamente la repulsa de Trump al TPP constituye un primer alivio para las incipientes actividades textiles y de indumentaria cuyos productos hab\u00edan sido beneficiados por las concesiones comerciales y el r\u00e9gimen de origen pactado en el CAFTA.DR y que, como se indic\u00f3 m\u00e1s arriba, podr\u00edan haber sido licuadas ante las concesiones previstas por el TPP en favor de productos similares de origen asi\u00e1tico.<\/p>\n<p> Cuestiones parecidas deber\u00edan plantearse los gobiernos de Colombia, Per\u00fa y Chile, cuyos logros esforzadamente obtenidos a trav\u00e9s de TLC bilaterales con EUA seguramente resultar\u00edan erosionados a medida que esos v\u00ednculos tendieran a pluri-lateralizarse, como suceder\u00eda respecto de los dos \u00faltimos nombrados si el TPP entrara en vigencia.<\/p>\n<p> Es entonces oportuno recordar que urgidos por la estrategia global del gobierno dem\u00f3crata en EUA, tanto Chile como Per\u00fa y M\u00e9xico aceptaron participar en las resbaladizas tratativas del TPP, exponiendo beneficios arduamente conseguidos a trav\u00e9s de sus respectivos TLC con el pa\u00eds del Norte. Muchos analistas estimaron que esta vuelta de tuerca pod\u00eda permitir a EUA absorber los costos internos de la econom\u00eda global en ebullici\u00f3n y de ese modo contrarrestar la competitividad de la econom\u00eda china. De ah\u00ed que la voluminosa bibliograf\u00eda generada alrededor del TPP presumiera su puesta en vigor (4). Pero el \u201ccambio de planes\u201d en la presidencia de Trump parece indicar otra cosa: los costos internos de la globalizaci\u00f3n son m\u00e1s pesados que lo previsto y, por lo tanto, el objetivo de la pluralizaci\u00f3n y convergencia progresiva de los TLC, af\u00edn a la m\u00e1s acelerada expansi\u00f3n de los mercados y correlativa concentraci\u00f3n del control y la propiedad de factores y recursos productivos, es \u00bftodav\u00eda? una apuesta prematura.<\/p>\n<p> Esta misma experiencia de negociaciones transcontinentales, plurilaterales y convergentes (\u201cmega-acuerdos\u201d) por ahora estancadas, deber\u00eda haber servido a los pa\u00edses latinoamericanos que componen la Alianza del Pac\u00edfico para advertir cuales son los aspectos m\u00e1s vulnerables de las concesiones obtenidas y de las regulaciones acordadas con EUA en aquellos marcos bilaterales preexistentes. Si as\u00ed fuera, entonces habr\u00eda llegado el momento propicio para plantearle al Presidente Trump la conveniencia de introducir enmiendas destinadas a resguardar a los pa\u00edses de la Alianza del Pac\u00edfico de los efectos ocasionados por eventuales concesiones y regulaciones que las actuales o futuras autoridades estadounidenses pudieran concertar con terceros pa\u00edses.<\/p>\n<p> Por \u00faltimo, los gobiernos de los pa\u00edses del MERCOSUR, adem\u00e1s de los de Bolivia y Ecuador, aumentar\u00e1n su vulnerabilidad externa frente a la pol\u00edtica que plantear\u00e1 la Presidencia Trump. Adem\u00e1s del enrarecimiento de los mercados financieros, en materia comercial y econ\u00f3mica es evidente que la opci\u00f3n de sortear los compromisos bilaterales y en cambio negociar \u201cpunto por punto\u201d ser\u00e1 cada vez m\u00e1s costosa. De modo que deber\u00e1n poner las barbas en remojo y emprender las acciones internas que les permitan definir prioridades nacionales y en consecuencia preparar equipos t\u00e9cnicos y de negociaci\u00f3n con suficientes aptitudes como para poder afrontar tratativas sistem\u00e1ticas bajo los par\u00e1metros de la reciprocidad.<\/p>\n<p> Dr. Marcelo Halperin.<\/p>\n<p> Referencias.<\/p>\n<p> (1) El denominado \u201cAcuerdo Transpac\u00edfico\u201d fue suscripto luego de arduas negociaciones el 3 de febrero de 2016 por doce pa\u00edses: EUA; Canad\u00e1; Australia; Nueva Zelanda; Jap\u00f3n; Vietnam; Malasia; Singapur; Brunei; Chile; Per\u00fa; M\u00e9xico.<\/p>\n<p> (2) El CAFTA.DR se firm\u00f3 en dos oportunidades. La segunda, en Washington D.C. el 5 de agosto de 2004, proporcion\u00f3 el texto \u00fanico para las ulteriores aprobaciones legislativas y dep\u00f3sitos de los instrumentos de ratificaci\u00f3n que permitieron poner en vigor el Tratado entre EUA-El Salvador (2006); EUA-Honduras (2006); EUA-Nicaragua (2006); EUA-Guatemala (2006); EUA-Rep\u00fablica Dominicana (2007); EUA-Costa Rica (2009).<\/p>\n<p> (3) Extra\u00eddo de: www.minec.gob.sv.<\/p>\n<p> (4) El autor expuso esta corriente de opini\u00f3n en la nota titulada: \u00bb Acuerdo Transpac\u00edfico: certezas e interrogantes\u201d, publicada en la revista \u201cInforme Industrial\u201d edici\u00f3n N\u00ba 245, octubre 2015.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era Trump: Amenazas y oportunidades para Am\u00e9rica Latina<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":63506,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-65436","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-boletines-regionales"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65436","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=65436"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/65436\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=65436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/rmtsolutions.net\/sela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=65436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}